31
Oct
13

Ya, ni papel

Hace bastantes años, un querido librero de Zamora me decía, desanimado:

-¿Sabes qué es lo que más vendo últmamente?

-Dime.

-Papel de estraza.

-¿Y ese cuál es?

-¡Coño! ¿Cuál va a ser? El marrón, el de envolver. ¿Y sabes por qué vendo tanto?

-Ni idea.

-Porque es el que se usa para tapar los escaparates cuando un negocio cierra. Cada vez vendo más, imagina cómo anda la cosa.

Eso, ya digo, fue hace años. Bastantes. Ahora, las cosas son distintas. Ayer me di una vuelta por calles céntricas de la ciudad y lo volvió a constatar. Mi amigo el librero me da que ya no vende ni el papel de estraza. Porque los negocios, los comercios, siguen cerrando, a mansalva, en masa, calles enteras, pero ya ni se tapan los escaparates. Algunos ponen papel de periódico. Pero la mayoría no se molesta en ocultar nada. ¿Para qué? Los escaparates quedan desnudos, desolados, mostrando los absolutos vacíos del interior. Y sobre el cristal, un único papel pegado: SE VENDE, SE TRASPASA.

A los tenderos zamoranos no les llega ni para pagar el papel de estraza con el que tapar la desolación cuando cae la trapa por última vez.

Por fortuna, los más ciegos del Gobierno ya están viendo la luz.

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(Publicado en http://zamoranews.com )

25
Oct
13

ZAMORA VIRTUAL

diariosLo mío era el papel. Elegí el papel como forma de vida. Otros eligen el agua y se hacen marineros. O el fuego y son bomberos. O la tierra y son agricultores. Yo elegí el papel y por eso me hice escritor; de prensa o encuadernado, qué más da. Pero ahora, doblado el medio siglo de vida, me encuentro con que el papel se esfuma, desaparece, se extingue. Mis amados libros se van despidiendo del papel, en el que tanto y tan bonito lucían. Mis amados periódicos se vuelven virtuales, no se pueden tocar, no llevan tinta y se apellidan “online”.

-¡Tié cojó! –que dijo el de Jericó.

El siglo XX era de papel. El siglo XXI es una pantalla. Y aquí me tenéis. Sigo escribiendo, porque es lo que sé. Pero en esta pantalla que estás mirando hoy y con la que algunos osados de nuestra tierra tratan de que Zamora siga teniendo más de una voz, más de dos, más de tres. ¿La diferencia? Yo escribo igual. Llamando al pan, pan y al tonto, tonto de capirote. O sea que, como dijo el otro, atentos a la pantalla, por si hay que arrear. ¿Es mi papel, no?

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Publicado en Zamora News

21
May
13

Sí hay trabajo

Sí hay trabajo.

12
Feb
12

El beso del tiempo

¿Te gusta leer?Escribí hace mucho, mucho tiempo una novela. Nada que ver con mis libros para niños. Otra cosa. De más enjundia, más ambición. La quise perfecta, como buen novato, y le dediqué muchos años, no menos de cinco. La quise intensa, intensísima y rehuí lo extenso: no llegó a las 200 páginas en papel. La trabajé y pulí, línea a línea, palabra a palabra, como un poseso. Al final del proceso, me encontró con algo diferente, raro, fascinante para mi… ¿Pero cómo la recibiría el exterior, esos desconocidos de ahí fuera, tu mismo…?

Tardé en obtener respuesta, si es que le he obtenido. Pasaron los años y no conseguí que editorial alguna se interesara por la novela y quisiera publicarlas. Los libros de niños, sí, me los seguían publicado. Pero la novela no hubo forma. ¿Tan mala era? Yo no lo creía. Ninguno de los pocos amigos a los que dejé leerla me insinuaron siquiera que lo fuera: todo lo contrario.

La no publicación es el peor fantasma del escritor, me temo. ¿Si no te publican, qué sentido tiene seguir escribiendo?

Temeroso de esa pregunta/maldición recuerdo que nada más acabar esa primera novela, me puse con una segunda. Más ambiciosa aún, con más pretensión aún de lograr-ya sé que está feo decirlo, pero creo que es lo que siempre hay que intentar- una obra maestra. Algo había aprendido y en ese segundo intento “solo” necesité dos años para acabarla. O, mejor, para darla por acabada.

Pero mientras tanto la segunda seguía inédita. Y lo siguió hasta que diez años después de escrita, casi por azar, me dio por enviarla a una editorial modestísima, cuyo editor (y plantilla en pleno) se entusiasmó con ella y hasta le dio el premio anual que entonces convocaba.

Se publicó, pero la editorial, ya digo, era más un empeño que una realidad y apenas tuvo distribución, más allá de mi propia provincia y alguna más de los alrededores.  No sé si se llegaron a vender los mil ejemplares que el editor dijo haber impreso, puesto que nunca recibí liquidación (ni la pedí o quise, visto lo que vi, dije al editor que me pagase con ejemplares para regalar a las amistades).

Aún así, la precaria publicación algo me permitió intuir sobre lo que los otros veían en esa primera novela mía y siempre he querido darle una segunda oportunidad. El problema es que por el camino perdí la fe en las viejas editoriales de papel. Si solo después de diez años conseguí publicar mi primera tentativa literaria “seria”, la segunda, esa segunda novela que empecé inmediatamente después, sigue inédita y en un cajón… Desde hace ya… ¿14, 15 años?… Por ahí andará.

Por eso, tras mucho pensarlo,decidí tomarme en serio el siglo XXI, tan diferente en planteamientos editoriales.

Es solo una primera tentativa, más experimental que otra cosa, pero acabo de publicar en Amazón, en todas las tiendas Amazón del mundo, mi primera novela: EL BESO DEL TIEMPO. Y aunque seguramente no venda cifras significativas, puesto que la tecnología está aún verde y son pocos los que a mi alrededor tienen un Kindle, el dispositivo para el que se hace esa publicación, planeo publicar ahí, por primera, vez la novela que escribí después.

Y si vuelvo a hallar la fuerza que me hizo perder la no publicación de ambas en su momento, ahí o en otros formatos de ebook iré publicando lo que pueda escribir después.

Algunos tardamos en asimilarlo más de un década, pero el siglo XX es historia. Y en algunos aspectos, no la mejor.

02
Oct
08

La crisis: CASINOS

Me dio una temporada por “jugar” a la Bolsa. Cantidades ridículas, como comprenderán, dado mi “nivel”. Pero me resultó la mar de instructivo. Puede comprobar, no sin un asombro infinito, que aquello nada tenía ver con lo que yo creía y con lo que estudié un día sobre sociedades anónimas, acciones y el significado para el tejido empresarial de los Mercados de Valores. Nada de su sentido original tenía ya el invento, reconvertido en un templo de especulación pura y dura, en el que solo había posibilidades de “pillar” algo si estabas todo el día encima de las cotizaciones y procurando mirar, no lo que valían las empresas, sino las maniobras de los grandes “tiburones” para intentar ir a su estela. Los amigos se burlaban de mi etapa bursátil:

-¿Pero te has hecho inversor?

-De inversor, nada. La Bolsa es el más gigantesco de los casinos y yo, por tanto, me limito a “jugar” en él.

Y eso es en verdad hoy en día el “sistema financiero internacional”, ese que está reventando, por fortuna para los que no somos jugadores profesionales. La Bolsa en particular; todo el sistema financiero en general, funcionan como un casino inmenso y legalizado, en el que, eso sí, los grandes jugadores redactan el reglamento a su medida y se permiten todas las trampas habidas y por haber. Por eso, por ejemplo, es posible que pueda darse ese incomprensible –y silencioso- escándalo cotidiano de que la casi totalidad de los fondos de pensiones no paren de perder dinero, ni aunque están invertidos en “Renta Fija”. Los jugadores o bancos han hecho que también esa Renta cotice, porque era demasiado dinero para no jugar con él. Y cotizar quiere decir que las eventuales ganancias se las anotan los que juegan o administran los fondos, mientras las pérdidas son, claro está, para los tontos que no sabemos jugar ni entendemos nada de la jerga que se traen los del casino internacional.

El dinero es una convención. Un instrumento inventado para no tener que andar cambiando cosas reales o para no moverte cargado de oro, joyas u otros objetos de valor intercambiable. Por tanto, es sencillo de entender y lo saben usar hasta los tontos. Cuando, en consecuencia, nos imponen un tipo de sistema financiero que solo entienden cuatro expertos, lo lógico es desconfiar. Nos han estado robando la cartera. Y como la codicia rompe el saco, el saco se les acaba de romper. Esta crisis pueda que también suelte algún cascote sobre nuestras cabezas. Pero en general, a mi no me produce depresión, sino lo contrario. Y me opongo con fiereza, desde luego, a que, como intenta Bush y aplauden tantos, ayudemos a reconstruir esos casinos que por fortuna han empezado a reventar.

10
Sep
08

Propuesta

Como todo el mundo ignora, a los integrantes del Consejo General del Poder Judicial no los designan los partidos políticos. Hasta ahí podíamos llegar. Menudo escándalo si hubiera una ley que dijera: “Al gobierno de los jueces los nombran los jefes de los partidos políticos. Cada partido nombra los que le corresponden, sin que los demás puedan decir ni pío aunque sea propuesto el caballo de Calígula”. No, hombre, este es un país serio. Y por tanto lo que dice la ley es que a los señores consejeros del gobierno judicial los nombra el Congreso y el Senado, órganos representativos de la soberanía nacional; esto es: los nombra el pueblo, para que sea a éste al que sirvan y no a los jefes de los partidos políticos. Es más. Para evitar que las cúpulas de los partidos, siempre voraces, nombrasen un día al caballo de Calígula, la ley impuso que el conjunto de los candidatos tuviese que ser aprobado por una mayoría fortísima de dos quintos en ambas Cámaras, para obligar así a que todos los candidatos fuesen aceptables para unos, para otros y para los de más allá.

Como todo el mundo ignora, pues, es el poder legislativo el que renueva periódicamente el Consejo General del Poder Judicial. No el ejecutivo. Menos aún las ejecutivas de los partidos políticos. Se dijo en su momento, al inventar ese organismo (que nos cuesta por cierto un buen pico, pues los tales jueces-consejeros cobran que no veas), que se trataba en realidad de que el tercer poder, el Judicial, se gobernara a si mismo. Y por ello solo jueces pueden ser los candidatos. Pero hay que reconocer las cosas como son y dar al César lo que es del César: los políticos son la leche. Ellos mismos se inventaron todas esas normas, que es como decirse ante el espejo: “aparta tus sucias manos políticos de la Justicia”. Y al segundo siguiente, como en las series de “sicópatas”, ya habían plantado sus sucias manos políticas sobre la blanca túnica de la invidente señora de la espada y la balanza.

No creo que sea culpa de ellos. Si los políticos quisieran mangonear de veras a los jueces, no se lo habrían previamente prohibido. Se ve que no pueden evitarlo, que les vencen los instintos. ¡Lo que tiene ser, oye, eso de estar ahí arriba y poder reírte a la vez de todos los parlamentarios y de lo más granado de la judicatura, tomándolos a todos por el pito de un sereno, sin que protesten aquellos por verse reducidos a estúpidos marionetas, ni protesten éstos al verse dando volteretas tras la zanahoria de unos cargos! Como hay crisis y conviene ahorrar, propongo suprimir el Congreso, el Senado, el Consejo del Poder Judicial, los órganos de Gobierno de las Cajas de Ahorro y cuanto en fin es manipulado a su antojo por las cúpulas de los partidos políticas. Con pagar a éstas, oye, basta y sobra. ¿No?

02
Jun
08

HUMOR: TemPPorada de Caza

En aquellos tiempos, habiendo perdido las elecciones por segunda vez, se declaró abierta la veda del líder en el imponente coto del Partido Popular. Con rapidez se organizaron diferentes grupos de cazadores, dispuestos a participar en la emocionante batida. La más lanzada de todos resultó ser una mujer, la presidenta autonómica de Madrid.

-¡Me voy a por él! –anunció a bombo y platillo.

Los otros cazadores, pese tener idéntica aspiración, se mostraban más prudentes, aunque sin dejar de admirar el valor de su colega.

-¡Qué mujer! ¡Ni siquiera deja que actúen los ojeadores, esperando ella al acecho, para pillar a la pieza mínimamente descuidada…!

(Continúa en página de Humor)