Archivos para la Categoría 'Castilla y León'

19
Dic
07

El Oeste

Pienso a veces que, a pesar de los leonesistas, acabará fraguándose algún tipo de unión entre León, Zamora y Salamanca. A pesar de los leonesistas, sí; pero gracias a la Junta de Castilla y León. Nada une más que las penalidades compartidas, el sufrimiento, la pobreza. Y no se sabe qué pasa -o sí-, que desde que estamos en esta Autonomía de nueve provincias, en todos los indicadores, en todos los informes, en todos los estudios, aparecen sistemáticamente esas tres provincias como las perjudicadas, las que pierden todos los trenes, las que no progresan, las que están cada vez más distantes del grupo de cabeza (Valladolid, Burgos, Palencia), las que padecen mayores índices de pérdida de población. Son las tres del Oeste, aquellas para las que el PSOE de Zapatero y Caldera prometió un Plan Especial, cuando ni por asomo pensaban en ganar. Ninguna de las tres levanta cabeza, como acaba de constatar ese último y enésimo informe de la nada sospechosa Asociación de Empresa Familiar de Castilla y León. Ni Salamanca con su legendaria Universidad y sus masas de turistas -esos que según algunos son la gran esperanza de Zamora, pese a partir de cero patatero-; ni León con sus logros sucesivos, gracias tanto a las presiones leonesistas como al arrojo indudable de los leoneses; ni Zamora, pese a que no para de moverse, de exigir, de montar plataformas reivindicativas. Ninguna de las tres sale del marasmo, ni logra acercarse a las restantes provincias de la Comunidad.
Es obvio (y es el colofón de cualquier trabajo documentado, del que ya llevamos unos cuantos) que una situación así, con un grupo de provincias cada vez más rezagadas y otro cada vez más en vanguardia, sólo puede modificarse mediante la política. Pero la política de verdad, que es seguramente la que aún no conocemos en Castilla y León. Sólo la política puede permitirse un esfuerzo especial y continuado, que cargue presupuestariamente sobre las provincias descolgadas, en obvio detrimento temporal de las que van más adelantadas. La pregunta del millón es: ¿Alguien se imagina a esta Junta que tenemos abordando un planteamiento tal? ¿Imaginan a un solo gobernante regional dispuesto a inclinar con fuerza la inversión presupuestaria sobre León, Zamora o Salamanca, en perjuicio de Valladolid, Burgos o Palencia?
Yo, tampoco. Por eso creo a veces que el Oeste de esta región, el viejo Reino Leonés del incansable Carreño, acabará teniendo que entenderse para pelear con más éxito del logrado hasta ahora, con cada provincia por su lado. O eso o las perspectivas son francamente negativas ante el inamovible funcionamiento de esta Comunidad Autónoma, cada vez más asimétrica.

11
Nov
07

Navarro Talegón

navarro_talegon.jpg

UNO. Creo que no es la primera vez que lo cuento. Pero es lo primero que me vino a la cabeza al enterarme, entre atónito e incrédulo, de la vergonzosa destitución de José Navarro Talegón como Comisionado de Patrimonio. Transcurría el año 1990 y acababa de nacer un nuevo diario, “La Opinión de Zamora”, en el que yo era redactor jefe. Un día, en la nave de Coreses en la que arrancamos, recibí una llamada del añorado Antonio Redoli. Pedía mi asistencia, si me parecía, a una reunión de gentes de la cultura zamorana para ver qué podíamos hacer en defensa de Navarro Talegón, ante el acoso que estaba sufriendo en Toro por su férrea defensa del Patrimonio. Redoli y otras mentes lúcidas pensaban en una especie de homenaje público al Comisionado de Patrimonio, para que supiera que no estaba solo en sus desvelos y para que lo supieran también algunos de sus pocos pero muy poderosos “enemigos”. La reunión tuvo lugar en el propio domicilio de Redoli. Pero quedó reducida a distendido encuentro de amigos, ya que Navarro Talegón, enterado del asunto, se apresuró a pedir que no hiciéramos nada, porque darle un apoyo explícito quizá sirviese sólo para empeorar la situación.

DOS. Ese trabajo que tan en serio se tomó José Navarro Talegón durante 28 años, que tantos disgustos le provocó, que tan alto coste personal le supuso a menudo, resulta ser, digámoslo cuanto antes, puro altruismo; es decir, puro regalo a usted, a mí, a todos nosotros. Estamos ante la antítesis de la política al uso. A Navarro Talegón nadie le daba un duro por ser Comisionado de Patrimonio. Es una función honorífica y por supuesto gratuita. Como me decía él mismo ayer, riendo: “¿Acaso crees que si esto hubiese sido un cargo pagado, me hubieran nombrado alguna vez y menos durante tanto tiempo?”. Toda una vida, pues, la de este hombre, regalando su sabiduría, su incorruptible integridad, a su Toro en primer término, a la provincia en general y a la Junta de Castilla y León muy en particular, desde que, ay, depende de ella todo lo de Patrimonio.

TRES. ¿Cómo es posible que con estos antecedentes, no costando a nadie un céntimo, pueda haber alguien interesado en mandar al cuerno los impagables esfuerzos de Navarro Talegón? Pues ya ven. Tenía nuestro ex Comisionado de Patrimonio un pequeño defectillo, insoportable para esta Junta: hablaba claro, cuando había que hacerlo; y si era necesario, pese a su natural apacible, hablaba alto; y si no le dejaban más salida, protestaba por escrito y en informes absolutamente irrefutables, dada su solvencia. Ya ves, tú. ¡Hacer eso en los dominios del “demócrata” Sedano! ¡En el oasis feliz -alias, cementerio- del presidente Herrera! ¡Vade retro, Navarro Talegón! ¡No oses decir que la Junta no dio un euro a Toro para restauraciones, ni siquiera con motivo de la brillantísima exposición “Legados”, por la abrumadora razón de que la consejera Clemente y el alcalde Sedano “no se llevaban”! ¡Y no se te ocurra demostrar que la Colegiata se cae de puro abandono! Tú, si quieres seguir de Comisionado, sugiere sólo qué conviene, pero en voz baja, sin que lo oiga nadie y sin impacientarte por más que pasen siglos…

CUATRO. No sé de quién será la culpa de esta destitución, tan impresentable como escandalosa. No sé si la iniciativa habrá partido de Toro, donde alguno, al verse en horas bajas, quizá intente cambiar el curso de los ríos. No sé si será cosa del PP, incapaz de soportar la visión de su imagen en el espejo. Ignoro si el asunto se habrá cocido sólo en el Valladolid de los burócratas “junteros”, en cuyos despachos es leyenda que jamás ha entrado el aire fresco de la discrepancia. El caso es que el error es de los que hacen época. Pues a ver de dónde saca ahora la Junta a alguien que sustituya a Navarro Talegón y llegue siquiera a la suela de sus zapatos. Y no por los conocimientos, ojo; que por ahí siempre puede haber gente sobradamente preparada. Sino por lo más difícil, por la entrega apasionada y generosa, por el empeño en salvar el Patrimonio de todos aunque a él personalmente le costara el suyo. A ver de dónde sacamos otro así. Ese es el delito que han cometido los autores de tamaña estupidez. Nos han privado a todos los zamoranos, a los de Toro en particular, de un auténtico, de un genuino y de un inmerecido Defensor del Pueblo. Del pueblo de verdad y por la cara.

CINCO. Lástima que ya no esté Redoli. Sus amigos y los de Navarro Talegón, que seremos los mismos más o menos, tendremos que volver a reunirnos. Y esta vez, diga lo que diga el bondadoso interesado, habrá que hacerle el homenaje que hace casi veinte años no nos permitió. Ahora, ya no hay nada que perder, Pepe. Y en nuestra eterna calidad de perdedores, será un placer plantarnos ante todos estos zotes, con más pluses salariales que dedos de frente.

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salgueiro.jpgFIRMÓ: Me cuesta muchísimo creer que María José Salgueiro, consejera de Cultura, haya tenido algo que ver con la defenestración de Navarro Talegón como Comisionado de Patrimonio en la provincia. Tras su estancia en Zamora, como presidenta del Consultivo, pude apreciar en la ahora consejera inteligencia sobrada y capacidad política por encima de la media. Mi tesis, pues, es que le han metido un gol en propia puerta, aprovechando que es “novata”. Mire a ver la consejera entre los suyos: respetó el equipo de la consejera anterior y eso, en política, suele pagarse caro.

AVALARÁ: Pretende la Junta, tomándonos por tontos, presentar la destitución de Navarro Talegón como un cambio normal y cotidiano. Y será Alberto de Castro quien tenga que bailar ahora con esta fealdad suprema. Mañana lunes ha convocado a los periodistas para explicarnos el recambio. Espero del joven dirigente que no insulte en exceso nuestra inteligencia, repitiendo, por ejemplo, el cínico agradecimiento a Navarro Talegón por los servicios prestados, como ya han escrito en nota previa. Eso de agradecer los servicios prestados del recién destituido me suena a otra época, felizmente superada.

26
Sep
07

La birregión

            Hay que reconocer que sin los leoneses esto sería un muermo. Esto, o sea, la Autonomía da de sí lo que ven. Para colmo, ni siquiera parece posible la alternancia, algo que, por lo demás, pudiera ser consustancial al Estado de las Taifas; vulgo, Autonomías. Observen que la cosa supera ya el cuarto de siglo y nunca hubo alternancia en las Vascongadas, ni en Andalucía, ni en Castilla-La Mancha, ni en Extremadura… Ni en Castilla y León, que la hubo al principio, pero, vamos, porque el principio, diríase, se produjo un error solventado con rapidez, antes de que el presidente “erróneo”, pudiese acabar ni medio mandato.

            A lo que íbamos. Esto sin los leoneses sería un muermazo. Con ellos, en cambio, es cada vez más difícil parar de reír. Antaño, salieron un día con que querían quitar el guión de Castilla-León, para poner una “y”. ¡Lo que aprendimos de pronto sobre el valor de una copulativa, con perdón! Argumentaban los leoneses que a los demás qué más nos daba un guión que una y. Y a nadie se nos ocurrió una sola respuesta, porque era verdad: ¡qué más nos daba semejante gilipollez! Así que, por no oírlos, quitamos el guión y pusimos la “y”. En mala hora. Desde entonces no han parado de decir que si esto es Castilla y León, que no Castilla-León, es porque se trata de dos regiones distintos, como lo demuestra la “y” y tonto si no dices sí. Señor, qué cruz.

            Ahora, en una nueva vuelta de tuerca, se les ha ocurrido la coña de “la birregionalidad”. Y pretenden que se ponga así en el nuevo Estatuto, pese a que ya se negoció y cerró, ya se mandó a Madrid y lo suyo sería no tocarlo más, dado lo frágil que el pobre es. Quieren que en el Parlamento nacional se añada al texto que la nuestra es una realidad birregional. Con dos regiones, pardiez. No como esas autonomías de segunda que solo tienen una, que son todas las demás. Eso sí, ni entre ellos se aclaran sobre los límites de cada una de esas dos regiones. Tan pronto dicen que León es solo la provincia del mismo nombre, como aseguran que incluye otras dos. O sea, que el Estatuto tendrá que poner: Castilla y León es una realidad birregional, cuya “bi” ya explicaremos en la próxima revisión. Demasiado para mi “body”, tu. Mi cabeza, o sea, no da tanto de si. ¿Puedo borrarme de tanta y tanta “autonomatez”?

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(Publicado en los diarios de Castilla y León del Grupo PROMECAL)

17
Sep
07

País cantonal

diente.gifA poco que leas algún periódico o veas los telediarios, sabrás el nombre del hiperactivo presidente francés. No sería extraño que te supieras también el nombre de la canciller alemana, el primer ministro británico o su homólogo de Italia. Son nombres frecuentes en los medios de comunicación, dado que tienen poder y lo ejercen. Lo que es difícil que sepas –yo, tampoco- es el nombre del presidente de Suiza. O el de su Jefe de Gobierno, suponiendo que tenga algo de eso. Nunca se oye hablar de la política suiza, salvo por noticias de algún referéndum y poco más. ¿Por qué? ¿Sus políticos son acaso más discretos que los demás? No. Es porque apenas hay poder central, apenas tienen competencia alguna el Presidente y el Gobierno suizos. Por eso no se les ve. Allí la descentralización es máxima y el poder está en los cantones. Los suizos son pocos, ricos y no les va mal. No sabemos qué pasaría si fuesen más, no tan ricos y “gozasen” de idéntica descentralización.

Aunque lo sabremos. Porque ese es el camino que lleva este otro país, que es el nuestro. Los políticos aún no se han enterado, pero el verdadero poder no está ya en Madrid. Las Autonomías manejan más presupuesto y disponen de la mayor parte de las competencias. Es solo cuestión de tiempo que todo ello culmine en una Administración central apenas visible, sin significado, poco más que simbólica. Se empieza a notar ese desvanecimiento a la hora de hacer promesas electorales. Desde que Aznar transfirió de una tacada lo que quedaba de Sanidad y Educación, los políticos no saben qué ofrecer en sus campañas para las Generales. Un animoso ministro actual acaba de ofrecer dentista gratis para los niños. Puro voluntarismo, como el vicepresidente económico se apresuró a recordar. Habrá que hablar antes con las Autonomías, que son las que mandan ahí. Y los de Castilla y León, burlándose del leonés, han anunciado que si “Madrid” ofrece gratuidad hasta los 14 años, “Valladolid” sube la puja hasta los 18. Sucede algo similar cada vez que desde el Gobierno central intentan prometer algo en Sanidad, en Educación, en Vivienda… Al Gobierno apenas le queda otra cosa, a la hora de prometer, que las grandes infraestructuras del Ministerio de Fomento. Y también eso se está empezando a transferir. El horizonte, pues, se llama Suiza. Ya veremos qué tal.

27
Abr
07

Mi favorito

cortes_00.jpgDe todos los cargos que se ventilan de aquí a un mes, a mí el único que me suscita alguna envidia es el de procurador regional. Lo de concejal, en cambio, ¿qué quieren que les diga? No me atrae lo más mínimo. Siempre, cuando llega esta fase de las listas, me asombra que se presenten tantos voluntarios. Porque el trabajo, habrá excepciones, pero normalmente es de lo más desagradecido. Por mucho que te esfuerces, por horas que le eches, acabarás con más enemigos que otra cosa. Y la “soldada”, si cae alguna, tampoco es que sea tan allá para el “currele” que normalmente hay que echarle a cambio. Hablo, en general, insisto: dejen de pensar en ese par de nombres que, en efecto, cobren lo que cobren, nos están saliendo por un ojo de la cara. Y si no me va lo de una concejalía, tampoco me vería, la verdad, como diputado provincial. Ya sé que en los pueblos -y yo soy de uno y vivo en otro- un diputado provincial es la caraba en bicicleta. Pero es que yo los veo aquí, en la sede de la institución y en los plenos. Y, ¿cómo decirles?, no me veo ni me veré en la vida como coleguilla de gente tan curiosa y tan a sus cosas. Además, ahí sí que lo que se cobra no compensa mucho. Hombre, si no tienes nada mejor, las dietas y liberaciones no dejan de ser golosas. Pero eso es un coto cerrado y más vale no pensar en ello.

Así que, de entre los cargos que se echan a la rebatiña el veintisiete de mayo, nos quedan, como digo, los escaños en las Cortes Regionales. Ese sí es un cargo con su atractivo; casi tan bueno, tú, como el de senador, que es la repanocha; aunque lejos, obviamente, del chollo padre de todos los chollos que es el Europarlamento. Salvadas las distancias, sin embargo, no deben de estar nada mal unos añitos en el nuevo miniparlamento del Pisuerga. Poco trabajo, escasos días anuales teniendo que ir a fichar unas horas y, eso sí, un “estatus” guay del paraguay, al convertirte en padre o madre de la autonomía. El sueldo, depende. Unos tienen y otros no. Pero, si te digo la verdad, llegado el caso yo me pediría ser de los segundos. Si no tienes sueldo “oficial”, puedes seguir con tu trabajo y, obviamente, seguir cobrando por él. A mayores, cada mes sin falta, una extra supermaja de tu parlamentito regional. Ya te digo.

¿Por qué creen que en los dos partidos grandes hay siempre más que palabras a la hora de elegir candidatos autonómicos? ¿Por puro amor a Castilla y León? ¡Ja, ja, ja…!

17
Abr
07

El Consejero Captador

huchas-cabeza.jpgEn aquellos tiempos, la máxima representación empresarial de una deprimida Autonomía de cuyo doble nombre no quiero acordarme, acercándose unas elecciones regionales, hizo público un trabajado documento de propuestas. En él pedía, entre otras cosas, que el partido vencedor, fuese cual fuese, aunque sabiendo que sería el de siempre, “liderase una nueva forma de captar fondos de la Unión Europea”. La petición tenía su motivo y es que justo en esos tiempos se había terminado de exprimir la fértil ubre europea anterior, que había hecho la mar de felices a patronales (más que a empresarios), a sindicatos (más que a trabajadores) y a Administraciones (más que a administrados), amén de a un sin fin de gente que pasaba por allí (por no entrar en detalles). Pero aquella teta no daba más de sí y había por tanto que resignarse a tiempos de leche monetaria no tan fácil o bien, como proponía la inquieta asociación de empresarios, lanzarse a la búsqueda de nuevas ubres, alias “captación de fondos”.

Naturalmente, la más alta representación empresarial de la zona era tenida en muy alta estima por los dos grandes partidos existentes; el PGP o Partido del Gobierno Perpetuo, y el PEO o Partido de la Eterna Oposición. Por lo que desde ambos se apresuraron a reunir a sus cerebros -es un decir- para ver cómo podían contestar del modo más satisfactorio posible a una demanda con la que, obviamente, estaban muy de acuerdo, ya que tampoco ellos sabían qué iba a ser de su vida si dejaba de caerles dinero europeo del cielo y tenían que conseguirlo por sí mismos, mediante trabajo, impuestos y dedicación. Tras su primera y tormentosa “tormenta de ideas”, el líder del PEO convocó a la prensa y anunció:

- Empresarios en particular, castellanos e incluso leoneses en general pueden estar tranquilos. Pues si se diese la sorprendente coyuntura de que ganara mi partido, tenemos preparada toda una batería de nuevos sistemas de captación de fondos europeos, que harán nadar a la Comunidad en la piscina de subvenciones a la que nos habíamos acostumbrados.

Los periodistas, siempre impertinentes, preguntaron:

- ¿Nos puede detallar esa batería de sistemas de captación?

- No, porque si lo hacemos nos copiarán los del PGP. Solo desvelaremos nuestros planes en caso de que lleguemos a gobernar.

- Pues así, no sé como van a convencer a la gente de que los voten.

- La gente no vota a los partidos por sus ideas, sino porque sí.

- ¡Vaya moral!

No tardaron en contraatacar los del Partido de Gobierno Perpetuo, por boca de su más brillante portavoz.

- Recibimos con el respeto que merece la gran idea que ha tenido la patronal de esta región, siempre pendiente de lo que interese a todos y no solo a sus representados. Y no vamos a ser tan abstractos como el líder de la oposición, falto, es evidente, de equipos e ideas. No como nosotros, que vamos siempre sobrados, sobre todo de equipos o aspirantes a formar parte de ellos. El caso, en fin, es que tenemos el gusto de anunciar que si volvemos a ganar, como en efecto ocurrirá salvo catástrofe tan gorda como el cambio climático, crearemos una Consejería Captafondos; es decir, específicamente dedicada a liderar la búsqueda de nuevas formas de recoger dinero por la cara, no solo europeo, sino del entero mundo mundial. Con dos narices. El consejero Captador, que así se llamará, tendrá como símbolo una hucha en forma de cabecita de castellano y leonés, con su boina y todo. El y su gente irán por el mundo poniendo huchas de ese tipo a todos los que vean en petición de unos fondos “por caridad” para esta región vasta, pobre y despoblada. Concretando aún más, para la nueva consejería nombraremos única y exclusivamente a quien nos indique la propia patronal, ya que ha tenido la genialidad de alumbrar esta gran idea de buscar nuevas formas de pillar pasta por ahí.

Hubo consenso general en que, de nuevo, el Partido del Gobierno Perpetuo había dado sopas con ondas al Partido de la Eterna Oposición. Y no tardó, en efecto, la patronal de la región en pedir a todos sus afiliados que apoyasen en las urnas al primero, porque su oferta era irresistible e incomparablemente mejor. Imaginen quién ganó.

17
Abr
07

La escabechina

    Estos días hay dos clases de políticos. Los agraciados y los desgraciados. Los primeros son los ganadores en la Bonoloto de las listas. Algunos se llevarán Bote y otros no. Depende.

(Leer completo en Blog SEGÚN SE MIRE)

03
Abr
07

El bueno

encina-de-mezquita.jpgBueno de verdad y en todos los sentidos, este Mezquita, José María, zamorano al que con toda justicia se acaba de premiar con el Castilla y León de las Artes. Las llamadas artes, y particularmente las plásticas, atraviesan por un momento convulso y muy confuso, que retrae al común ante la mayor parte de sus manifestaciones. Se ha hecho popular el “yo no entiendo de esto” para evitar decir lo que se piensa del noventa por ciento de las propuestas artísticas de hoy en día. Pero cuando se ve la obra de un artista de verdad, de alguien como Mezquita, ¿a que no se tiene complejo alguno o la sensación de no entender “de esto”? Pues eso y ahí está. Enhorabuena, José María: tu premio nos premia un poco a todos.

18
Mar
07

PLURAL

castillaleon.gif    Pues sí que nos ha salido “plural” el presidente del Gobierno de España, Rodríguez Zapatero. Hasta para hablar de esta Comunidad Autónoma que nos ha tocado en suerte lo hace en “plural”. Declaró esta pasada semana en una emisora de Radio que “Castilla y León son comunidades históricas”. Tal cual. Se ve que, como buen leonesista, mira hacia aquí y no ve una región, uno de los trozos autonómicos del país: ve doble, ve dos. No le reprocho nada, que conste. Otros en su lugar hubiéramos podido responder que Castilla y León está formada por nueve provincias la mar de históricas. Aunque si el Presidente mira hacia aquí y en vez de una, ve dos… ¿no debería sacar las tijeras?

14
Mar
07

El castillo

fuensaldana_sello1.jpgLas huestes autonómicas están a punto de abandonar su castillo. Últimas sesiones plenarias, últimas “curias” esta semana y no volveremos a ver tras los muros de Fuensaldaña las valerosas mesnadas del señorío de la gaviota ni los esforzados adalides del puño y la rosa. Esos muros no acogerán más torneos, más lizas, más desafíos entre unos y otros. Han decidido los caudillos de ambas mesnadas cambiar el castillo por una fortaleza más amplia, elevada junto al Pisuerga, con mejores despensas, más almacenes, puentes levadizos bien engrasados, monturas giratorias e impresionantes tapices en las paredes.
Ansiaban los ejércitos autonómicos de Castilla y León un lugar más cercano a la Corte, con cuadras bien abastecidas para cada montura, con camas con dosel para cada caballero o dama de noble y electa acta. Y lo han conseguido. La Corte ordenó hace tiempo que se construyera un gigantesco palacio acorde a los tiempos; el caballero León de la Riva, alcaide de la ciudad que acoge la Corte, ofreció los necesarios terrenos; el conde Herrera, comandante supremo de las autonómicas vegas, aportó el oro preciso, tras conseguirlo de las “parias” que reparte el Gobierno central para que los condados autonómicos no se subleven… Y ahí lo tenéis, pueblo sufrido y pagano, juglares de la prensa, tenderos orientales, carreteros de doble vía, campesinos de vino y PAC.
Del noble castillo de Fuensaldaña, tras un cuarto de siglo morando, peleando, desafiándose y abrazándose en él, se despiden esta semana las levantiscas mesnadas de los caballeros de la gaviota, las desordenadas fuerzas del puño y la rosa. Cuando tras las calendas de mayo vuelvan a reunirse para un nuevo desafío cuatrienal, irán ya a la flamante fortaleza del río que tantos y tantos millones de modernos denarios o maravedíes o meticales ha costado, hijos míos, levantar. Son tiempos prósperos, de apabullante riqueza. Hay dinero hasta para tirar. Y no pasa nada por dejar de pronto vacío, sin fin ni función, un castillo impecable.
Si no supieran ahora qué hacer con él, con ese castillo, que nos lo den a los columnistas, modernos juglares del último “mester”. Será nuestro refugio cuando nos persigan los destinatarios de nuestros siempre imprudentes dardos verbales. Ya lo dice el refrán: en el Castillo de Fuensaldaña, buenos muros te resguardan; o tras los muros de Fuensaldaña, ni un mal alcalde te daña. Es gracia que espero alcanzar de sus autonómicas excelencias. O así.

(Grupo PROMECAL)