En aquellos tiempos, habiendo perdido las elecciones por segunda vez, se declaró abierta la veda del líder en el imponente coto del Partido Popular. Con rapidez se organizaron diferentes grupos de cazadores, dispuestos a participar en la emocionante batida. La más lanzada de todos resultó ser una mujer, la presidenta autonómica de Madrid.
-¡Me voy a por él! –anunció a bombo y platillo.
Los otros cazadores, pese tener idéntica aspiración, se mostraban más prudentes, aunque sin dejar de admirar el valor de su colega.
-¡Qué mujer! ¡Ni siquiera deja que actúen los ojeadores, esperando ella al acecho, para pillar a la pieza mínimamente descuidada…!
Comentarios recientes