Archivos para Mayo 2008

23
May
08

PP freudiano

De bien nacidos es ser agradecidos. Y Rajoy, sin duda, se tiene por bien nacido. Por eso nunca ha dejado de agradecer a Aznar que lo ungiera con el dedo de la sucesión. El problema es que, tras dos derrotas, solo tiene dos opciones y ninguna es buena. O sigue igual de agradecido y no cambia nada en el PP, abocándolo a la tercera derrota consecutiva. O considera que ha cumplido suficientemente con los agradecimientos y suelta amarras con Aznar, para intentar el nuevo asalto con otro estilo, otras gentes e incluso otras ideas. Está intentando esto segundo, como es obvio, y el del bigote -ay, Mariano- se acaba de dar por aludido. No parece que le esté gustando la deriva del “nuevo” Rajoy. Y es inevitable recordar lo que pasó con el primer sucesor de Fraga, que fue Hernández Mancha. En el momento que el “retirado” Fraga decidió que no lo estaba haciendo bien, volvió, la mandó a freír monas y recuperó provisionalmente las riendas del partido hasta que traspasó los trastos definitivamente a Aznar.

Entonces éste, recuérdese, no se limitó a aplicar las ideas de Fraga, ni mucho menos a respetar a sus equipos o mantener al núcleo dirigente. Ni cuatro días tardó en renovarlo todo de cabo a rabo, siglas incluidas, de modo que al poco tiempo, aunque Fraga hubiera querido volver y hacerle lo que a Hernández Mancha, no hubiera podido. El andaluz fue muchísimo más fiel al fundador… Y eso fue su perdición. Rajoy ha empezado siendo tan fiel a Aznar como Hernández Mancha a Fraga. Pero los resultados cantan y las derrotas más. Ahora intenta la otra vía, la del propio Aznar cuando empezaba. La cuestión es, ¿ha hecho antes los deberes y tiene un dominio tal del partido como para permitirse prescindir de todos los históricos, incluido el que un día lo designó? Es lo que va a comprobarse de aquí a junio, aunque mi impresión es negativa.

Aznar no va a volver, seguro. Ya sabe lo que es estar en Moncloa y también lo que es ganar dinero a espuertas: no hay color. Quien ha probado ambas cosas nunca ha tenido dudas. El verdadero poder es el dinero. Pero que no vuelva no quiere decir que su “dedo” no siga teniendo poderes. Si deja de fiarse de Rajoy y señala a otro, en el PP todos se volverán hacia ese otro, como los girasoles se giran buscando el sol. Y los primeros que se volverán, por cierto, son los que más juran estos días que están “a muerte” con Rajoy. Permanezcan atentos a la pantalla, pues, porque esto se pone emocionante y por fin vamos a saber si don Mariano sube, baja o nunca se ha movido de exactamente la mitad de la escalera. Je.

15
May
08

Labrador

Otro que va a acabar pronto en el paro, tú, va a ser el santo de hoy, Isidro, el labrador madrileño. Ya puede la iglesia empezar a buscarle un nuevo patronazgo, si no quiere que nos olvidemos de él. Hace décadas que empezaron a fumigar, como quien dice, a los de ahí fuera, a los del campo, que ya no se llama así sino Medio Rural. Cuando aún se llamaba campo, estaba lleno de vida, de agricultores, de ganaderos. Todo el mundo, en realidad, vivía en el campo, porque solo del campo se podía vivir. Las ciudades son un invento reciente. Lo malo es que cuando solo había campo ya existían los castillos. Y estos se revelaron pronto como el nido próspero de los primeros intermediarios.

-¿Esta porquería es la mitad de la cosecha que tenéis para entregar al señor que os protege desde el castillo?

-Es que este año, las lluvias han venido malamente, jefe.

-¡Que le den veinte a azotes a este por hablar!

Después de los castillos llegaron las ciudades. Y los de las ciudades dijeron a los del campo:

-¡Pero qué inútiles sois para vender! Anda, dejad aquí vuestros productos y nos encargamos nosotros de venderlos y de daros una buena parte.

Y los del campo, que nunca se sentían gusto en la ciudad, que amaban solo las músicas y la piel desnuda de la tierra, con tal de quitarse de encima el engorro de vender, hicieron caso y dejaron sus productos en manos de los “ciudadanos”. El origen de eso es remoto. Y la cosa no ha parado de evolucionar. En la actualidad las ciudades siguen vendiendo los productos del campo, pero nadie sabe de qué campo se trata. Pues los pueden traer de las antípodas, del otro lado del océano, de las más lejanas estepas, de algún oasis escondido en un desierto. Y a los del campo más cercano, a los que aún quedan a nuestro alrededor, les dicen, meneando la cabeza, los poderosos intermediarios de la alimentación:

-¡Sois demasiado caros! Lo vuestro se consigue por una cuarta parte en medio mundo. Dedicaos a otra cosa, porque para esto no valéis…

-¿Para pasar hambre? Claro que valemos. Pero no nos da la gana.

Y por eso apenas van quedando agricultores. No sé cómo lo verá el patrón del gremio, San Isidro Labrador. Pero pronto la gente creerá que lo de Labrador solo es su apellido. Y que en realidad es el inventor de las corridas de toros de Las Ventas. Eso si no acaba en el paro, al desaparecer el campo propiamente dicho. Porque para el Medio Rural que existe ahora, donde en vez de campesinos hay excursionistas y algún que otro amante titulado del escarabajo pelotero, se necesita un patrón distinto y “como” más posmoderno, ¿no?