Archivos para 10/03/08

10
Mar

Cutrevisión

chiki.jpgNo soy precisamente un experto en música de ningún tipo, que va. Al contrario. Pero incluso a alguien tan ajeno como yo a ese mundo se le hace evidente que no vivimos en el mejor de los tiempos, musicalmente hablando. Solo hay que ver como vuelven, una y otra vez, grupos y canciones de mi juventud, logrando más seguidores que los presuntos “ídolos” de hoy. La industria musical se ha tragado cualquier atisbo de creatividad, ha impedido que broten nuevos creadores, ha impuesto gente sin talento y ha cocinado en pepitoria su gallina de los huevos de oro. Y los jóvenes, siempre en vanguardia, no han tardado en hallar formas alternativas de escuchar música. Así que la vieja industria musical atraviesa por uno de sus peores momentos.

Y solo en este contexto de autodestrucción o declive de un sector artístico puede explicarse el caso de Eurovisión, muerta desde hace tiempo pero que algunos se niegan a enterrar. Ante lo cual, cayendo cada vez más hondo, se acaba de anunciar que este año nos representará ante ese otrora importantísimo festival musical un payaso de la televisión. Literalmente, ojo, y sin ánimo alguno de ofender. Lo cierto es que el tal “Chiquilicuatre”, que representará –qué vergüenza- a España en Eurovisión, es uno de los humoristas del admirable Buenafuente. Nunca ha sido cantante ni lo ha pretendido. Simplemente, muy dentro del espíritu iconoclasta del programa en el que trabaja, se decidió aprovechar para hacer unas risas la ocasión ofrecida por el anuncio de que las votaciones de Internet decidirían los candidatos al festival europeo. Pero estoy convencido de que ni Buenafuente ni su humorista esperaban, ni por asomo, que se llegase a la surrealista situación a la que se acaba de llegar: será ese humorista, vestido de humorista y con una guitarra de juguete, el que irá a Eurovisión en nombre de España.

La risa está asegurada y a escala continental. Pero alguien debería de parar semejante sandez. O al menos prohibir a la televisión pública que se gaste el dinero en retransmitirla. El fenómeno, por cierto, debe mucho a la codicia económica por la que se rigen las televisiones. Todo obedece a que la selección no la han hecho expertos, gente que entienda; no, se ha dejado en manos del “espectador”. Primero, votando por Internet; después, por los famosos y muy rentables “SMS” o mensajes de móvil. Pero por estos sistemas no vota todo el mundo, como se nos quiere hacer creer. Vota un público muy determinado o específico. Votan, sobre todo, los más zumbados de cada lugar. Esos zumbados a los que ahora llaman “freakes” o “friquis”. El resultado de semejantes sistemas de control de calidad es que todos “Bailemos el chikichiki”. A mi también me da mucha risa; pero, hombre, todo debería de tener algún límite.