Lo cierto es que estamos en la era muda o de la imagen. Y que la organización política, las instituciones existentes, son aún las de la era anterior, de la palabra. Por eso cada vez cuesta más entender todo este ruido, esos chirridos, esa falta de sintonía entre las instituciones democráticas y lo que pasa en la calle. La política de oposición, por ejemplo, ya no es eficaz dentro de las instituciones, donde se usa la palabra, el parlamento, la oratoria. Ahora lo que cuenta es la imagen, lo que sale en el telediario. Y en un telediario nunca pondrán -el medio no lo admite- los razonamientos de unos y otros. Por eso el PP, desde que está en la oposición, se ha hecho callejero. Por eso, cuando va al Parlamento, da más importancia al ruido y a la algarada que a lo que dice o a las iniciativas parlamentarias que puede emprender. Ya no cuenta lo que haces, sino lo que ven. No cuenta la persuasión verbal, sino la icónica.
Los Parlamentos han perdido su utilidad, al menos en términos de movilización de masas y captación de votos. Siguen reverenciados, porque no se sabe aún con qué sustituirlos. Pero han dejado de ser el centro de la actividad política. Esta se decide en la calle y en cualquier punto donde haya cámaras de televisión o medios de comunicación en general. Cuando el PSOE estaba en la oposición frecuentaba la calle. Un día por un petrolero, otro por la invasión de Irak… El PP ahora no respira si no puede salir, a poder ser cada sábado, a demostrar que no está solo, que España está con él. Lo de menos es la excusa. Hoy es lo de un asesino que se ha salido con la suya. Antes fueron discrepancias en Educación. Antes, los matrimonios homosexuales…
Como es natural, al PP le parece un desastre cada decisión del gobierno del PSOE. Al PSOE le pasaba lo mismo cuando gobernaba el PP. La novedad es que ahora, cada decisión gubernamental es replicada con una manifestación. Y con gritos cada vez más altos. ¿Por qué? Porque si no, temen no salir en tele. Porque si no, la iniciativa la llevará siempre el Gobierno. Y esa es la razón de que el PP esté cada vez más levantisco, pancartero y excitado. Se trata de que la imagen de Rajoy no se vea menos que la de Zapatero. Lo cual no se consigue haciendo una oposición educada, responsable y con la horma de la vieja y fenecida edad de la palabra. En la era de la imagen prima el ruido, porque ambos son primarios. La palabra es más elaborada y conecta directamente con el pensamiento: o sea, una antigualla.

La palabra es más elaborada y conecta directamente con el pensamiento: o sea, una antigualla.
más que una antigualla es de ciencia-ficción, … un expediente X