Archivos para 9/03/07

09
Mar
07

Sedes de campaña

Migran los candidatos desde las sedes de sus partidos respectivos a otras sedes de campaña. Rosa Valdeón -PP- ya inauguró hermoso chiringuito en calle con nombre de cruzar los dedos: Amargura. Carlos Hernández -PSOE- va a abrir quiosco electoral en los jardines de enfrente del Barrueco (así se entiende mejor que llamándolos por su nombre de Eduardo Barrón, me creo). Y hasta Miguel Angel Mateos -ADEIZA- está a punto de llevarse a sus independientes a la calle Doña Urraca (que es nombre pertinente para un candidato historiador y zamoranista hasta las cachas). El cuarto en danza, el más rentable de todos los salientes, Guarido, el de IU, se conformará seguramente con la sede y media que tiene su grupo todo el año, entre la municipal y la “media” del partido, junto al Mercado de Abastos.

¿Y por qué migran los candidatos a otras sedes, si casi todos tienen las habituales del partido, que en el caso de los grandes no son mancas? Pues porque aspiran a que no los voten sólo los suyos. O sea, hablo sólo de PSOE y de PP, porque los casos de ADEIZA e IU son bien diferentes. Los partidos mayoritarios saben muy bien que a sus sedes habituales van los que van y, salvo los que tiene cometidos específicos, suelen ir a ver cómo va lo suyo. Por eso, para afrontar el jaleo implícito en una campaña, viene bien habilitar otros locales céntricos, donde puedan acomodarse candidatos, responsables de campaña y cuantos, en fin, han de intervenir en los operativos que hoy día se montan para tales ocasiones. Ya de paso, se finge una cierta distancia con el partido y se dice que lo que se abre son lugares de contacto con todo tipo de electores. No creo que estos, a decir verdad, tengan muchas probabilidades de hallar en esas nuevas sedes a los candidatos, si lo intentan. Y menos a los dos principales aspirantes a la Alcaldía de Zamora, ocupados aún por cargos no menos absorbentes que ese al que aspirarán en mayo. Pero, bueno; uno dice que abre sede para hablar con la ciudadanía y queda tan ricamente ante la periodistas, que no van a ir después, solo faltaría, a comprobar si de verdad entra un solo ciudadano real a la flamante sede.

El caso, pues, es que los candidatos se mudan estos días a sedes propias para arrancar en serio sus campañas respectivas. Los grandes, como de costumbre, harán campañas publicitarias de costes industriales. Los pequeños, por pobres, optarán por la artesanía. ¿Qué pasará? Cualquiera sabe. Aunque hay indicios de que esta temporada, con la gresca que se oye entre los grandes, puede que se lleve más que nunca lo artesano.