Archivos para Marzo 2007

30
Mar

Contra los periodistas

mila.jpgMira tú por dónde, ha quedado demostrado que de vez en cuando procede quitarnos a los periodistas de en medio. Mal que me pese. Lo digo por ese nuevo programa titulado “Tengo un pregunta para usted”. Llevaron a la tele pública al presidente del Gobierno y lo enfrentaron, no al periodista o periodistas de turno, sino a un centenar de ciudadanos, elegidos al azar por una empresa especializada en esas cosas y ajena a la tele. Y por fin se oyó a un político de primera fila hablar de la vida misma y de lo que de verdad preocupa a los ciudadanos. O sea, la vivienda, el paro, la educación, la sanidad, la exasperante justicia, la carestía de la vida, los problemas concretos y puntuales que cada cual se encuentra cada día.

Por supuesto, también salieron algunos temas “de actualidad”, como lo de los sainetes judiciales en torno a De Juana Chaos u Otegi, lo de Navarra y alguno más. Pero no es difícil deducir lo que hubiera sucedido sin en vez de ciudadanos corrientes, hubiesen sido periodistas quienes preguntaran en exclusiva a Zapatero. No se hubiera hablado casi de otra cosa que de esas vasco-navarraces, o de esa negociación con ETA que ni hay ni deja de haber, o de la última “cantada” de los muchachos de Carod Rovira, o de si cruje o deja de crujir España, o de posibles remodelaciones del Gobierno, o de expectativas ante las municipales, o de posibles pactos posteriores… Es decir, de politiqueo puro y duro, de lo que sólo interesa en realidad a políticos y… periodistas.

Quizá exagero. Pero eso era lo que me pasaba por la cabeza viendo el nuevo programa de la tele pública, al que pronto irá también Rajoy. No hay como enfrentar a políticos y ciudadanos para saber qué ambiente hay en la calle, qué preocupa, de qué se habla. Antaño era esa y no otra la misión “sagrada” de los periodistas: hacer llegar a los de arriba las opiniones de los de abajo. Pero me temo que ya no somos demasiado de fiar. Los periodistas de estos tiempos hablamos más con los políticos que con los ciudadanos, los escuchamos más, sabemos mucho mejor qué se dice en los despachos que en la calle. Y de ahí la frescura súbita de programas como el mentado. Durante un tiempo al menos, a los periodistas habrá que dejarnos como al Milá: de presentadores discretos y limitándonos a facilitar que pueblo y políticos hablen entre sí. Porque nosotros, como mediadores, hemos dejado de valer. La política nos ha contaminado. Sépalo el lector y pónganos en cuarentena, siquiera mentalmente: no somos lo que éramos y vamos a peor.

29
Mar

Remiendos

aniv2005.JPGMe reí el otro día yo solo, como un tonto, al pasar junto al Clínico. Entraba en la ciudad en coche y me fijé en que se estaba despejando a toda pastilla la entrada principal, de la que habían desaparecido, por ejemplo, las casetas de obras. Me dije:

- Vaya, parece que la inauguración es inminente.

Pero de pronto, un poco más allá, miro hacia el Campus y allí que veo todas las casetas de obras que han quitado apresuradamente de la entrada del “Virgen de la Concha”. Ahí me dio la carcajada…

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28
Mar

El miedo es el mensaje

polanco.gifNunca fue buen oficio, este de mensajero. Desde la más remota antigüedad, los poderosos han confundido mensaje y mensajero. Si el mensaje que les das es el que quieren, serás llamado grande y recibirás honores. Si el mensaje es negativo, sujeta con algo la cabeza, porque intentarán cortártela de cuajo. Al PP nunca le gustaron los mensajes de cierto grupo de comunicación. Así que cuando llegaron al Gobierno, intentaron por todos los medios cortarle la cabeza, metiendo en presidio a quienes justamente lo encabezan. Se salvaron de milagro. Ahora, el PP, ya en la oposición, ordena boicotear a ese mismo grupo comunicativo, que tiene un gran diario, una cadena de radio de no te menees, una televisión y varias otras plataformas comunicativas. Caramba. Un partido de la oposición rompiendo relaciones con el mayor grupo de medios de comunicación que tiene el país. Lo nunca visto. ¿No huele a suicidio?

Quizá; pero anteponen, diríase, el concepto de honor, tan calderoniano y tan vetusto. Se tiene el actual líder del PP por un hombre de honor y como tal se ha declarado muy ofendido por lo que dijo en su Junta de Accionistas el presidente de ese grupo de comunicación. ¿Ofendió Polanco por decir que “este” PP le da miedo y que alguna de sus últimas manifestaciones le sonaron a franquismo? Pues se puede preparar el sensible don Mariano. Porque ese mismo miedo y expresado en términos muy parecidos lo palpamos últimamente en buena parte de la población sencilla, quienes tenemos por oficio transitar la calle y pegar la oreja. O sea, que el día que el país se ponga a sincerarse, le puede dar un tremendo patatús.

Lo cierto es que el PP siempre le ha tenido ganas a ese grupo de comunicación, “por fin” boicoteado, y que cualquier otra excusa le hubiera venido igual de bien. No seré yo quien diga que sus periodistas son los más neutrales, asépticos y equilibrados en sus informaciones. Pero tampoco son, eso lo afirmo taxativamente, los más desequilibrados, los más sectarios o los más descaradamente partidistas. Quienes ganan por goleada en lo negativo, esos sí, están del lado de los “buenos”; o sea, del PP. Así que es obvio a qué mensajeros había que intentar cortar la cabeza, para ver si desaparecen sus mensajes. Algo insólito, inaudito y con pocos precedentes -si hay alguno- en países democráticos. Y a mí, que vivo de esto, de recoger y transmitir mensajes, también “este” PP me empieza a dar de pronto miedo. Hoy son los de “Prisa” y no me afecta. ¿Y mañana? ¿Quiénes serán mañana? ¿Me tocará a mí o aún me salvaré hasta una nueva tanda?

Un abrazo, compañeros de Radio Zamora y Radio Benavente (por ejemplo y por cercanos)

26
Mar

Enfriando la crispación

cristal_de_hielo.jpg El máximo experto en cambio climático del mundo recibió un día un mensaje urgente procedente de España.

-¿Podría venir a estudiar una posible consecuencia del cambio climático, radicalmente novedosa y desde luego inesperada?

Dado que el mensaje llegó por valija diplomática, con todos los avales de seriedad y firmado por un gran amigo y colaborador, el experto no dudó en atender la sugerencia y volar de inmediato a Madrid, en cuyo aeropuerto esperaba el autor de tan urgente petición:

-¿Qué es eso tan importante?

Su amigo le pidió paciencia.

-No es fácil de percibir a la primera, porque no hablamos de algo físico. Necesitarás al menos un par de días. De momento, como sabes español, te ruego que le vayas echando un vistazo a la prensa del país.

El máximo experto en cambio climático obedeció y fue ojeando en el taxi de camino al hotel los principales diarios. Ya en el hotel, su amigo subió con él a su habitación, le encendió el televisor y le dijo:

-Nos veremos en la cena. Antes, cuando te hayas cambiado y aseado, no dejes de escuchar las noticias de los canales televisivos. Por favor.

El experto asintió, pese a no saber aún qué se esperaba de él. Durante la cena, su amigo no le hizo pregunta alguna ni quiso que hablaran de lo que había leído o visto en la televisión.

-Aún es prematuro. Antes de hablar es imprescindible que mañana por la mañana comiences a escuchar la radio desde las siete y vayas cambiando de emisora cada media hora. Así hasta las doce o la una, por favor. Además, he dado instrucciones para que te suban a la habitación los principales diarios, para que los leas otra vez. Nos volveremos a ver en la comida, aquí mismo, y ya hablamos en profundidad.

Concluida la cena, se despidieron y el máximo experto en cambio climático siguió al pie de la letra las instrucciones recibidas. Toda la mañana estuvo oyendo radio y leyendo los primeros diarios nacionales. Y cuando bajó al restaurante, donde había quedado con su colaborador, su rostro estaba pálido y el pelo, alborotado y en punta como el de un erizo.

-¡Caramba, qué país! Me has hecho venir en días especialmente conflictivos?

Su amigo negó con la cabeza:

-En absoluto. Esto es siempre así. Están todos los días, todas las semanas, todos los años, igual.

-Pero esta crispación es insoportable.

-Ajá, lo es, pero no pueden parar. Y aquí es donde entra usted.

-¿Yo? ¿Qué puedo hacer yo ante esta sucesión de virulentos combates políticos, que se desarrolla por papel, radio y televisión?

-Las investigaciones que hemos venido realizando sobre el cambio climático en este país parecen sugerir una relación directa entre el mismo y el clima de crispación política.

El experto mostró cara de asombro, mientras trataba de alisarse el pelo puntiagudo.

-No comprendo.

-Le hemos llamado porque no sabemos si es el cambio climático el que ha disparado la temperatura política de este país o si es la propia energía y calor desprendidos por la crispación en sí lo que está haciendo subir, en buena medida, la temperatura global del planeta. De algo, sin embargo, estamos cada vez más convencidos: alguna relación tiene que haber. Y también tiene que haber algún remedio para calmar a este país.

-Déjame pensar -pidió el máximo experto mundial en cambio climático.

Cenaron en silencio y sólo a los postres volvió a intervenir el ilustre invitado.

-Sólo veo una forma de bajar la temperatura en España y a partir de ahí, observando los efectos, investigar. Pero no sé si es factible?

-Tenemos el apoyo de los servicios secretos y de otras fuerzas que no estoy autorizado a mencionar, pero que harán cumplir cuanto sugieras.

-Bien, en ese caso, toma nota. Hay que meter bajo una montaña de hielo a cuatro líderes y dos asesores de los dos grandes partidos, así como a estos seis incendiarios de medios de comunicación cuyos nombres he anotado. De momento, eso basta. Con esa gente congelada, bajarán las temperaturas, mejorará el clima de crispación y por tanto el global. Después, veremos por dónde seguir.

Al día siguiente, ejecutadas tales instrucciones, España se levantó con una sensación de paz, silencio y tranquilidad que apenas los más viejos recordaban. El único problema fue la cantidad de hielo que se necesitó para enfriar a los doce crispadores esenciales: muchísimo más del calculado, dada su pasmosa capacidad para generar tensión calórica.

26
Mar

Los técnicos

Que no se enfade Macías si ve que nos fijamos en lo que han dicho los técnicos sobre el turbio asunto del nuevo edificio municipal de diamantes. No es por tocar, don Angel. Al contrario. Es por lo que hemos aprendido en esta larga docena de años en compañía de usted y del más silente de los alcaldes jamás conocidos. Porque, oye, cada vez que en esta larguísima etapa ha habido una turbulencia, polémica o molesto moscón tras la oreja, han salido ustedes, mayormente Macías, a decir, papeles en mano…

(Artículo completo en ZAMORA) 

24
Mar

Cosecha de ediles

pueblo.jpgDicen que la cosecha de ediles viene abundante esta temporada. Los pueblos se mueren, la población desciende, nos hacemos más viejos, pero los partidos políticos no están teniendo especiales problemas para completar sus listas por provincias como la de Zamora. Eso he oído. Incluso en algún partido alardean de que su único problema es tener demasiados candidatos en muchos lugares; más de los que caben en la lista. Qué cosas, ¿eh? Me he puesto a pensar en ello, en las posibles causas de tanto voluntario para el siempre ingrato puesto de alcalde o de concejal y, mal pensado como soy, me he empezado a preguntar:

-¿Cuántos alcaldes de pueblo estarán ya con sueldo?

El fenómeno empezó a extenderse hace unos años y se empezaron a fijar sueldo para sí mismos hasta alcaldes de pueblos sin habitantes, como quien dice. Y de pueblos sin presupuesto, salvo las migajas que a todos les caen desde esta o aquella Administración superior. Dejamos de fijarnos después en el fenómeno y no sé a estas alturas cuántos de nuestros míseros municipios tendrán la dudosa suerte de disponer de alcaldes con dedicación remunerada. Pero me da que son muchos, bastantes más de lo que el lector, mejor pensado que yo, calculará. Y de ahí, se me ocurre, que pueda darse el fenómeno, ya veremos si real, de que no falten voluntarios hasta en el último pueblo para el ingrato trabajo de tirar del carro común. Somos así y no vamos a cambiar: el olor del dinero, por poco que sea, nos vuelve increíblemente atractivas tareas que siempre tuvimos por lo peor. Me pregunto si existiría la misma disposición en caso de que una ley prohibiese de pronto recibir ni un céntimo por dedicarte a la cosa municipal, ciudades incluidas. Je. Desaparecerían todos “esos” en un santiamén.

¿Y saben qué pasaría después? Que se dedicarían a la política municipal nuestros siempre más sabios y sensatos jubilados, capaces de arreglárselas con su pensión de jubilados. Menudo chollo, ahora que andamos sobrados de jubilados con tiempo, cabeza y energía. ¡Anda, que no les iría bien a nuestros municipios, empezando por los más grandes, ese cambio en las cúpulas! Además, con alcaldes jubilados poco habría que temer respecto a corrupciones y “ladrillazos”: hasta para corromperse hay que tener determinadas edades, creo yo. Pero, en fin. No soñemos. Los alcaldes cobran cada vez más y en más sitios. Y cada vez más y en más sitios sobran los voluntarios. Yo sólo apunto que a lo mejor algo tiene que ver lo uno con lo otro. Y no digo más, que luego todo se sabe.

23
Mar

Ases del PSOE

bermejo.jpgFíjate si tendrá nivel el Gobierno de la nación que al nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, un desconocido hasta ayer, se lo rifan en el partido y lo llaman desde todas las agrupaciones para actos varios, mítines y demás. ¿Por qué? Pues, méritos personales aparte, porque parece evidente que apenas tienen nombres sonoros para reclamar. La popularidad o tirón medio de los ministros -que son siempre las estrellas de los partidos en el poder- es francamente bajito.

Y es que he leído en un medio de Internet que el combativo Bermejo está ya en el “top” de los cinco más solicitados dentro del PSOE. El primero, obvio es, se apellida Zapatero. Después va Fernández de la Vega y ya no sé muy bien en qué orden figuran también José Blanco -el único que no es ministro-, Pérez Rubalcaba y el mentado ministro de Justicia. Son los cinco ases de la baraja socialista. Los que reclaman con más insistencia en provincias para sus actos internos. No parece, en cambio, que haya especial interés por los restantes ministros. Ni por el soporífero Solbes -que además es independiente-, ni por el sobrepasado y grisáceo Caldera, ni por Moratinos o Carmen Calvo. No digamos por la pobre Trujillo o Cristina Narbona, Magdalena Alvarez, la agraria Espinosa, el invisible Clos, Jordi Sevilla… O los que, de tan populares, ni siquiera me han venido a la cabeza en este recordarlos a bote pronto y sin mirar un papel.

De las cinco estrellas mediáticas -es un decir-, en Zamora hemos tenido hace unos días a José Blanco, el hombre del partido, el siempre poderoso secretario de Organización. Así que ahora toca esperar y ver si nos traen antes de las elecciones algún otro as. De lo contrario; o sea, si como mucho nos traen alguno de esos otros ministros a los que ni los propios tienen especial interés en ver, será señal de que hemos dejado de interesar porque las encuestas se han puesto adversas. Atentos a esa señal. Y si se puede pedir -dejando ZP aparte, ya que siempre vendría con algún regalito bajo el brazo-, me pido que nos manden a Fernández Bermejo. Por motivos puramente egoístas, no lo voy a negar. El nuevo ministro de Justicia pone tan nerviosos a los del PP, que seguro que entre él, el fogoso Maíllo y el incendiario De Castro me dan para escribir mil y un artículos. ¡Je, je! Así que a ver si los del PSOE no me fallan y traen pronto a Zamora a ese as tan reclamado por todas partes, oye tú.

22
Mar

El deflactador

Menuda alegría, hombre, que se va a llevar mi socia conyugal cuando le explique que esa losa de millones que debemos en forma de hipoteca no es en realidad para tanto. ¿Y por qué? Porque la voy a deflactar ahora mismo. O sea, la deuda. Qué hallazgo, tú. La idea es de Macías, don Angel, que es un tío grande, no me digas que no. Se le echaba de menos. Y mira, lo han tenido que volver a llamar en cuanto se enredó lo del nuevo edificio municipal de diamantes…

(Leer artículo completo en ZAMORA) 

21
Mar

Respaldos

todosamigos.jpgVe uno esas fotos, tan típicamente electorales; tan obvias, tan tópicas, del líder de turno “respaldando” a los candidatos a alcaldes o presidentes autonómicos y te preguntas: ¿Quién respalda a quién? ¿Tú crees, por ejemplo, que a Gallardón o a Rosa Valdeón les aporta algo la foto con Rajoy? ¿No será al revés? ¿Y cuando ves a Zapatero con alguien como el alcalde de Zaragoza y doble ex ministro, Juan Alberto Belloch? ¿Ahí quién crees tú que “respalda” a quién? Eso del respaldo del líder, con bonita foto incluida, tiene sentido cuando al frente de los partidos hay líderes carismáticos y cuando los candidatos son más bien ilustres desconocidos. Pero cuando el carisma lo tienen los apoyados y los “apoyantes” carecen de él… No lo veo.

Son usos que los publicistas electorales, faltos de ideas, repiten mecánicamente elección tras elección, sin pararse a innovar. Lo mencionado tenía sentido cuando había líderes como Suárez o Felipe González, con un carisma que echaba para atrás. Pero de Aznar en adelante, la cosa ha perdido significado. Rajoy, como su antecesor, carece de la más mínima dosis de carisma. El carisma de Zapatero es hoy idéntico al que se le vio en esos veinte años o casi que se pasó en el Congreso de los Diputados sin que nadie reparara en su existencia (y con eso está dicho todo). Carisma es eso que -caigan bien o mal- tienen gente como Bono o Gallardón, a quienes oyes entrevistar y no puedes cambiar de canal, hablen de lo que hablen. Como contraste, entrevistan a ZP o Rajoy y las teles baten sus récords de audiencia… por abajo. Sé que este tema cabrea mucho a quienes no gozan de ese don y no digamos a sus acérrimos partidarios. Pero el carisma, como la fotogenia, es así, puro azar; se tiene o no se tiene. Y si no lo tienes, nada hay más patético que ponerte a fingir que sí.
Felicitemos, pues, a Rajoy y Zapatero por los muchos candidatos que de aquí a las elecciones les harán el favor de posar junto a ellos, dándoles un valioso respaldo de imagen. Entre los alcaldes o aspirantes a serlo no faltan nunca los políticos carismáticos. En las autonomías hubo alguno (Pujol, Ibarra…), pero el nivel ha bajado mucho y en la actualidad tienen casi todos menos tirón que un alcalde. A escala nacional es donde la calidad ha caído más. Tampoco en IU, desde que se esfumó Anguita, huelen lo que es carisma. Así que -el mundo al revés- los de abajo han de respaldar ahora a los de arriba, porque la calidad política es inversa en la actualidad a la altura del cargo a ocupar. Y hasta aquí.

20
Mar

Los crispadores

buitres.jpgLeí el otro día en el periódico: “Ya son 35 los buitres muertos por un posible caso de envenenamiento”. Y me dije:

-Vaya. Se han mordido la lengua treinta y cinco políticos de primera fila, subsección crispadora, y ha caído víctimas de su propio veneno, pobrecitos míos.

Resultó que no, que los buitres eran de los otros. Se ve que el veneno de la crispación solo hace mella en cándidos como usted o como yo, a los que nos desanima, nos desinfla, nos quita el apetito y las ganas de votar… ¡Jo! Y pensar que ya casi habíamos olvidado la Primera Era de la Crispación; aquella que concluyó el mismo día en que ganó las elecciones aquel voluntarioso muchacho del bigote. Qué crispación, oiga, cada vez que no ganaba él. Pudo gobernar por fin porque lo acabaron votando, yo creo, todos los de izquierdas, mientras los de derechas, habiéndolo dejado por imposible, votaban a Felipe que para entonces tenía de izquierdas lo que yo de Santo Padre, con perdón. Los de izquierdas y hasta los del centro, es que acabaron de los nervios:

-Hay que votar PP para que ganen de una vez y se nos afloje a tensión, que la tenemos disparada. Pásalo.

Y a eso, yo creo, anda ahora otra vez este PP, que ya no comanda uno con bigote sino un señor con barba, dispuesto a lo que sea con tal de no irse a Santa Pola a ocupar su plaza de Registrador. El país vuelve a estar de los nervios. Y uno de sus daños colaterales es el que ya se empieza a ver: llegan elecciones en tu pueblo o en tu región, y los políticos hablan de todo menos de tu pueblo o tu región. ¿Por qué? Porque esa es la primera norma de todo manual de la buena crispación: no bajes al detalle, que te puede traicionar; ataca solo y todo el tiempo a la cabeza.

A esos de ahí arriba, a los treinta y cinco que en total, más o menos, se encargan de la crispación, les importa una vaina que en tu pueblo gane un buen alcalde o que en tu región se hable de proyectos. Están a otra cosa. Así que, ya que por morderse la lengua no van a perecer, azótalos con el látigo de tu indiferencia: contra la crispación, tómate un antídoto, no te dejes arrastrar y apoya a los mejores, tengan las siglas que tengan. A ver si así…

(Grupo PROMECAL)