Pero qué listo es el tío Valín. ¿Se fijaron el otro día? Sí, hombre, cuando el veterano Consejero de Agricultura y Ganadería de Castilla y León convocó a todos los grupos de acción local de la Autonomía. Tenía que confirmarles una mala noticia: el maná del que viven, la pasta europea, se ha reducido a la mínima expresión. Tú verás. La típica ocasión para que te coman vivo. Cualquier otro, hubiera ido de frente y la hubiera armado.
-Mirad, majos. Ya sabéis que la Unión Europea nos ha declarado ricos por el artículo treinta y tres.
-¿Y ese cuál es?
-El mismo que el treinta y cinco: Si yo lo digo, ya eres rico.
-Qué susto. Creímos iba a elegir otra rima…
El tío Valín, en cambio, como sabe más por veterano que por consejero, planteó el asunto de otra manera:
-Bien, queridos amigos. Hay menos pasta. Pero mucha menos, o sea. Ante lo cual, tenemos dos alternativas.
-Qué bien –suspirarían todos-, creímos que solo había una.
-Alternativa A: sois demasiados grupos en Castilla y León. Así que cabe reducir ese número. Alternativa B: donde antes se os daban ocho se os darán ahora tres.
La respuesta fue instantánea y unánime.
-¡Ni hablar de la alternativa A! ¡Es intolerable! ¡No lo permitiremos! ¡Todos los grupos de cada zona son imprescindibles! ¡Ninguno puede desaparecer!
Y de ahí no salieron. Natural. ¿Conocen algún grupo, entidad, sector o colectivo que no esté segurísimo de su alta utilidad y que acepte por las buenas su desaparición? Miren las Diputaciones. Hace años que, pese a costarnos un ojo de la cara, carecen de cualquier sentido y no resuelven nada que no pudiera resolver mejor la Autonomía, a través de sus Delegaciones Territoriales. Pero…
Total, que Valín, don José, el Consejero de Agricultura, solo tuvo que sonreír y asentir a las protestas por la supervivencia de todos los grupos locales, incluidos los que no han dado una a derechas (y en la suya no sé, pero en mi provincia hay más de uno y de dos). Ni entraron en la drástica reducción de fondos que les espera. Lo cual, no me digan que no, es plantear las cosas con astucia. Siempre lo dijo el refrán: más vale maña que fuerza. Y Valín, en otra cosa a lo mejor no, pero en maña o astucia, después de tantos años de lidiar con los agrarios –con los que se aprende hasta latín, tu-, se ve que va el tío “sobrao”. Me quito la gorra.
(Grupo PROMECAL)
ws muy way
todos son putos
son potos